Los sordos de Cuba pueden informarse a través de la TV.

La iniciativa impulsada por el Estado cubano ya beneficia de manera experimental a buena parte de las 120.000 personas que en la isla viven sin disfrutar de los sonidos.
Entre julio y diciembre, el programa no sólo abarcará los telediarios nacionales, sino que permitirá el disfrute de telenovelas y espacios variados, según Carlos Moncada, uno de los activistas de la idea.

Moncada encabeza la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC), organización no gubernamental que agrupa a este segmento de la población y que se ha propuesto llevar la iniciativa hasta los rincones más apartados del país.

Cuba acaba de ingresar en el exclusivo grupo de países en el que los sordos dejaron de depender del lenguaje de señas para acceder a los programas televisivos, al introducir un ultramoderno sistema generador de caracteres escritos.
El "Close Caption", como se denomina el sistema, es un generador automático de caracteres escritos surgido en los años 1960 y explotado hasta ahora sólo por las grandes televisoras del planeta.

El sistema combina programas computarizados y receptores de televisión con menú para subtitulaje, a fin de romper las barreras del silencio. "Es un auxiliar comunicativo para disfrutar disímiles programas de televisión", dijo a la prensa Alina, una de las "operadoras" del sistema.

Alina se sienta cada mañana frente a la pantalla chica con audífonos puestos, en un estudio de tv, para en el primer telediario que sale al aire reproducir las palabras del locutor, de modo que una de las computadoras del sistema convierta el mensaje sonoro en letra escrita.

La acción es instantánea, y mientras Alina reproduce las palabras desde el estudio, Aida González, jubilada de 65 años, disfruta del telediario matutino en su casa, con todos los parlamentos subtitulados.

Atrás quedó el lenguaje de las señas para que Aida se informe de lo que pasa en su país y el resto del mundo, y dentro de algunos meses ella, como otros cubanos con la misma limitación, podrán acceder también a las telenovelas y a los programas de participación.

Las autoridades no han informado del costo de este proyecto y no faltan quienes critican la inversión cuando el país vuelve a adentrarse en una etapa económica delicada.

Desde los atentados terroristas del 11 de septiembre contra Estados Unidos, el turismo hacia Cuba ha caído (14 por ciento en el primer trimestre del 2002), y ese sector representa la principal fuente de ingresos de la país.

Otras exportaciones como el níquel y el azúcar de caña padecen la baja de sus precios en el mercado mundial y todavía Cuba soporta el peso del embargo (bloqueo para los cubanos) que Estados Unidos le decretó hace 40 años.

Sin embargo, las autoridades cubanas dicen que "el costo es lo menos importante", que lo que cuenta "es la voluntad política de hacerlo" y en consecuencia el segmento de la población privada de los sonidos en la isla aumenta así sus niveles de conocimiento y de disfrute de la vida.

"Es algo extraordinario que contribuye a superar limitaciones impuestas por enseñanzas eminentemente oralistas y que sirve incluso hasta a los ancianos que han perdido la audición por la edad y las enfermedades", comentó Moncada.

Cuba, que vive una cotidianidad signada por las limitaciones, entró en una especie de club de países selectos y son más los cubanos que aplauden que aquellos que critican el gesto.

Fuente: Sordos.com

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