70.000 alumnos con discapacidad auditiva reciben en Estados Unidos educación especial

El Acta para la Educación de los Individuos con Discapacidades (IDEA) de Estados Unidos incluye el "impedimento del oído" y la "sordera" como dos de las categorías bajo las cuales los niños con discapacidad pueden participar en los programas de educación especial y otros servicios relacionados.

A pesar de que el término "impedimento auditivo" ("hearing impairment") a menudo se utiliza para describir una gran variedad de pérdidas de la capacidad auditiva, incluyendo la sordera, los reglamentos de IDEA definen la pérdida de la capacidad auditiva y la sordera por separado.

Los datos del 2000 revelan que unos 70.000 alumnos en EEUU recibieron servicios de educación especial por pérdida de capacidad auditiva.


"Impedimento auditivo" se define en IDEA como "un impedimento del oído, permanente o fluctuante, que perjudique el rendimiento escolar del niño."


"La sordera" se define como "un impedimento del oído tan severo, que el niño resulta impedido en procesar información lingüística a través del oído, con o sin amplificación."

Por lo tanto, la sordera puede ser vista como una condición que evita que un individuo reciba sonido en todas o casi todas sus formas. En contraste, un niño con pérdida de la capacidad auditiva generalmente puede responder a los estímulos auditivos, incluyendo el lenguaje.

La pérdida de la capacidad auditiva y la sordera afectan a individuos de todas las edades y pueden ocurrir en cualquier momento desde la infancia hasta la vejez.

El Departamento de Educación de los Estados Unidos informó que durante el año escolar (2000) 69.537 alumnos de 6 a 21 años de edad recibieron servicios de educación especial bajo la categoría de "impedimento del oído."

Sin embargo, el número de niños con pérdida de la capacidad auditiva y sordera es sin duda mayor, ya que muchos de estos alumnos además pueden tener otras discapacidades y pueden recibir servicios bajo otras categorías.

La pérdida de la capacidad auditiva o sordera no afecta la capacidad intelectual ni la habilidad para aprender. Sin embargo, los niños que tienen dificultad para oír, o que son sordos, generalmente requieren alguna forma de servicios de educación especial para recibir una educación adecuada.

Fuente: Solidaridaddigital

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