Programa sobre Discapacidad de Costa Rica
Lorena Clare de Rodríguez
(Primera Dama de Costa Rica)

Hasta hace un año, las niñas y niños sordos y con problemas de audición de la Escuela Fernando Centeno Güell de Costa Rica tenían que depender de otros estudiantes que les avisaran cuándo terminaba el tiempo de recreo, porque no podían escuchar la campana.

Dentro del aula, sus maestras y maestros se las ingeniaban con miles de formas para llamarles la atención cuando no ponían cuidado a la lección.

Pero la vieja campana ya no significará nada para esas personas pues unas luces rojas y verdes colocadas estratégicamente indicarán el tiempo recreo o una situación de emergencia, y los docentes podrán capturar la atención de sus estudiantes zapateando los pisos de madera especialmente diseñados con cámara de aire para llamar la atención de los alumnos mediante vibraciones.

Ambos cambios se incorporaron al nuevo edificio del Departamento de Audición y Lenguaje que inauguraremos mañana en ese centro educativo.

Como parte del Programa dirigido a las Personas con Discapacidad, coordinado desde mi Oficina, planteamos a inicios del año 2000 la reconstrucción por etapas de los tres departamentos que forman la Escuela Fernando Centeno Güell.

En octubre pasado, inauguramos el primer nuevo edificio, del Departamento de Deficiencias Visuales, que tuvo un costo de 145 millones de colones, financiado en su mayor parte con recursos de empresas privadas.

El segundo edificio beneficiará a 210 niñas y niños y a sus 30 docentes, y se logró con recursos de la Junta de Protección Social, que aportó 126 millones de colones, y del Ministerio de Educación Pública que presupuestó 100 millones de colones.

Este edificio contempla 24 aulas de enseñanza y una de cómputo; un aula de Terapia de Lenguaje, un aula de Trastornos Emocionales y dos cámaras audiométricas para valorar el nivel de audición de las niñas y niños.

Todas con acceso a internet, cable y teléfono, y cuentan con un piso de madera con cámara de aire para llamar la atención de los alumnos y establecer una relación directa. Las paredes, puertas y rodapiés tienen colores contrastantes.

Las puertas son anchas y poseen ventanas para la comunicación visual, útiles en una población sorda y con deficiencias de audición.

Este esfuerzo por modernizar las instalaciones de la Escuela Centeno Güell, institución pionera en materia de educación a personas con discapacidad, es un paso hacia delante de los muchos que debemos seguir dando para lograr el derecho a la igualdad de oportunidades que tiene este sector de la población y en el cual se requiere la participación con acciones concretas de las instituciones públicas, las empresas privadas y la sociedad civil.

Fuente: SOLIDARIDADDIGITAL

 

Imprimir