La palabra complementada
(cued speech)

Marian Valmaseda y Pilar Alonso

Las personas sordas encuentran dificultades (en mayor o menor grado) en captar los mensajes orales a través de la audición, por lo que necesitan información visual que les ayude a comprender a sus interlocutores oyentes.

Uno de los medios visuales más comúnmente empleados por las personas sordas en sus intercambios comunicativos es la lectura labial o labio-facial.

Cuando producimos mensajes orales, ofrecemos a nuestro interlocutor una serie de estímulos auditivos--los sonidos--pero también un conjunto de estímulos visuales movimientos de la boca, posición de los labios e información facial--.

La persona sorda que nos «escucha» está «viendo» cómo se mueve nuestra boca, la posición de dientes y lengua, la forma que adquieren los labios, etc.

Está realizando lectura labial. Sin embargo, el lenguaje oral está sólo parcialmente representado en la modalidad visual.

Hay un conjunto de sonidos que no se ven; por ejemplo, la percepción visual de la palabra «gato» es muy similar a la de «ato».

Por otra parte, la «visualización» del habla está llena de ambigüedades; así, la imagen labial de la palabra «barco» es similar a la de «marco».

Todo ello da lugar a un gran número de confusiones y ambigüedades del mensaje recibido con las consiguientes dificultades de interpretación correcta del mismo.

En general, las investigaciones indican que un buen «labiolector» no descifra más de un 30% del mensaje.

Esta realidad ha llevado a que, a lo largo de la historia, los profesionales dedicados a la enseñanza de los alumnos sordos hayan desarrollado sistemas de ayuda a la lectura labial.

Actualmente el más difundido es la Palabra Complementada (PC) o cued-speech.

Fue creada en 1967 por Cornet y se trata de un sistema que combina la lectura labiofacial con ocho configuraciones de la mano que se ejecutan en tres posiciones distintas respecto al rostro (ver figura 92).

Las configuraciones manuales permiten identificar las consonantes, mientras que las vocales se corresponden con los diferentes lugares en los que son articuladas las configuraciones. Los complementos manuales, también llamados kinemas, están desprovistos de contenido lingüístico, es decir, no tienen ningún significado al margen de la lectura labial.

Es un complemento al habla y por tanto adquiere significado en combinación con ella.

Figura 92. La palabra complementada (tomado de La Palabra Complementada, Madrid, CNREE)

En la palabra complementada, aquellos sonidos con imagen visual similar (por ejemplo «m», «b», «p») se acompañan de complementos manuales diferentes.

Por el contrario, se emplean complementos manuales similares cuando las imágenes visuales son claramente diferenciables (por ejemplo «m», «f», «t»).

La PC fue creada en el marco de la educación de los niños y jóvenes sordos con el objetivo de facilitar la comprensión de los mensajes hablados.

Es, pues, un método a emplear principalmente por parte de los padres y educadores oyentes que rodean al niño sordo.

Se trata de un sistema de fácil aprendizaje, aunque su automatización sólo será posible después de varios meses de uso constante.

Fue ideado en primer lugar para el inglés, aunque posteriormente ha sido adaptado a gran número de lenguas orales, entre ellas el español (Torres, 1988).

Debido a su estructura, podríamos decir que se trata de un sistema silábico, ya que, generalmente, acompaña las sílabas habladas.

Es muy importante la simultaneidad exacta de la producción vocal y de su complemento manual.

Un aspecto importante a recordar es que en la PC no se complementan letras, sino sonidos.

En un principio, esto puede resultar complicado para algunas personas muy influidas por la representación escrita de las palabras.

Lo más importante cuando se emplea la PC es que se debe complementar de acuerdo a como se habla.

Pongamos algunos ejemplos:

Debemos emplear la misma figura (figura 2) para complementar la primera sílaba de las siguientes palabras: «casa», «queso» y kilo, aunque variará el lugar en que la figura es ejecutada.

En los tres casos el sonido inicial es el mismo, /k/. Sin embargo, se complementarán con kinemas diferentes las primeras sílabas de las palabras «gato» y gitano ya que se corresponden a sonidos diferentes aunque su representación gráfica sea la misma.

En el primer caso se empleará la figura 7, mientras que en el segundo lo correcto será emplear la figura 3.

La regla de compleméntese como se habla debe ser también aplicada a las frases producidas.

Así, cuando pronunciamos la frase «el oso está en su guarida» a ritmo normal, en realidad no pronunciamos las palabras de forma separada; esto es, no decimos el oso, sino una producción ligada que da como resultado «eloso».

La forma correcta de complementar esta producción sería la de acompañar cada una de las sílabas con las siguientes figuras.

En primer lugar, la figura S en posición barbilla para «e»; en segundo lugar, la figura 6 en posición barbilla para «lo», y, por último, la figura 3 nuevamente en posición barbilla para «so» .

Por último, conviene aclarar que la PC no es un sistema signado ni gestual.

Esta confusión es aún frecuente en numerosas personas que desconocen el funcionamiento del sistema y que por utilizar las manos lo consideran como gestual.

La PC es un método eminentemente oral en el sentido de que su objetivo es complementar la lectura labial.

La información obtenida únicamente a través de las posiciones de la mano no es suficiente para la emisión ni recepción del mensaje.

Se precisa la simultaneidad boca-mano.

Resumen La PC es un sistema complementario a la lectura labiofacial, que facilita la lectura labial al visualizar los fonemas no visibles y suprimir las ambiguedades. Consta de ocho configuraciones de la mano que toman su forma en tres lugares diferentes. Siempre se precisa la simultaneidad boca-mano. Las posiciones manuales no ofrecen, por sí mismas, información suficiente para comprender el mensaje.



Imprimir