"La situación educativa de las personas sordas en España es un desastre"

El mes pasado, refrendó su mandato al frente de la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), después de denodados esfuerzos por mejorar la calidad de vida de las personas sordas, cuyos frutos se concentraron en el reconocimiento legal de la lengua de signos. Luis J. Cañón nos desgrana sus próximos propósitos y analiza los logros obtenidos hasta el momento.

Acaba de ser reelegido presidente y ha obtenido el apoyo mayoritario de la Asamblea de la CNSE. ¿Qué valoración hace al respecto?

Me siento privilegiado por la confianza que el movimiento asociativo ha depositado en mi equipo. Tanto los nuevos miembros del Consejo como los que ya repetimos experiencia estamos decididos a seguir luchando por una sociedad libre de prejuicios y barreras, donde las personas sordas participen plenamente. Estamos muy orgullosos de representar a la comunidad sorda y de trabajar para ella.

Una vez reconocida legalmente la lengua de signos, ¿Qué le queda por hacer a la CNSE? ¿Cuáles son sus desafíos?

Por desgracia, queda mucho por hacer. Hay que salvar grandes escollos y corregir injusticias para que las personas sordas de este país puedan salir de la zona de exclusión y marginación en la que se instalado desde hace siglos. Es necesario atender a la heterogeneidad de este colectivo y lograr el equilibrio entre los miembros ordinarios que integran la CNSE (sus federaciones territoriales). Asimismo, tenemos que impulsar políticas que fomenten el empleo, la formación, introducir nuevos modelos sociales, mejorar la accesibilidad... Pero sobre todo, la educación.

La educación bilingüe es un tema casi obsesivo en todas las reivindicaciones de la entidad...

¿Cómo no va a ser una obsesión si sólo un porcentaje mínimo del alumnado sordo de este país accede a la Universidad? ¿Cómo no va a ser una obsesión si, una vez que llegan, tienen que pelear por conseguir intérpretes en las aulas? Hay padres que quieren una educación bilingüe desde la infancia (lengua de signos y lengua oral) y nadie atiende esta demanda. La situación educativa para las personas sordas en España es un desastre y sabemos, porque en otros países ha ocurrido lo mismo, que mientras no se implante un modelo educativo bilingüe para la infancia sorda seguiremos arrastrando esta vergüenza. Cada día que pasa sin bilingüismo es un día perdido, cada retraso cuenta. Y si no se resuelve ya, nuestra comunidad seguirá en desventaja durante otra década.

¿Cuál es el principal reto interno de la CNSE de cara a los próximos años?

Creo que, tal y como se ha dicho en León, donde celebramos nuestro IV Congreso nacional, fomentar una cultura organizativa que impulse la cooperación entre las federaciones y la sede de la entidad. Además, hay que proyectar el equilibrio territorial, porque una persona sorda debería tener las mismas posibilidades y la misma accesibilidad independientemente de dónde vive, algo que a día de hoy no sucede.

¿Cómo valoraría el IV Congreso de la CNSE?

Como un rotundo éxito. Nos ha proporcionado claves fundamentales para seguir trabajando en los próximos años. Destacaría que en León, el movimiento asociativo de personas sordas ha apostado por el valor de la diversidad, por ser una comunidad abierta a la diferencia y esa decisión me parece una de las más importantes que se han tomado en los últimos tiempos.

¿Para cuándo el reconocimiento de la lengua de signos española?

Los trabajos de la Comisión Parlamentaria encargada de estudiar la ley ya están muy avanzados y esperamos que se apruebe después del verano; seguramente antes del día Internacional de las personas sordas. Aunque, la verdad, lo que más nos preocupa en este momento no es cuándo se aprobará la ley sino qué es lo que se aprobará finalmente. El reconocimiento de nuestro idioma es un paso necesario para seguir avanzando, pero hace falta que se aclaren en el texto algunas cuestiones fundamentales. Por ejemplo, la que se refiere al uso, control de calidad y difusión de la misma.

¿El papel que debe tener el centro de normalización lingüística?

Hay varios aspectos en la ley que no quedan claros, que nos parecen mejorables. Por ejemplo, el centro de normalización lingüística de la LSE, que sería una institución similar a la Real Academia, pero no puede quedar fuera del ámbito de la comunidad lingüística representada por la CNSE. Si el papel de las personas sordas en él no es importante y se deja en manos de otras instancias o de las distintas universidades que están luchando por hacerse con su control se estará creando una institución que servirá para nada a las personas sordas.

El debate sobre la titularidad del centro de normalización de la LSE parece que les preocupa mucho pero, ¿realmente las personas sordas harían algún caso a las normas lingüísticas que les vengan impuestas desde el exterior?

Claro que no. Y ésa es una de las muchas cuestiones respecto al centro que carecen de sentido. Generaciones de personas sordas han pasado la vida luchando por proteger, normalizar, difundir y mantener viva una lengua que estaba mal vista y prohibida… ¿Y ahora los que han ignorado nuestra lengua nos la van a enseñar? Es ridículo.

En su opinión, ¿cuál es la mayor amenaza para la lengua de signos?

El mayor peligro es olvidarse de los usuarios que la necesitan para comunicarse cada día. Ahora todo el mundo quiere apuntarse a la moda de la lengua de signos y no hay que olvidar que este idioma es el vehículo de comunicación más eficaz que poseen miles personas sordas de este país.

En estos momentos, ¿cuáles son los principales problemas que tienen las personas sordas en España?

Los mismos que tienen el resto de los españoles, traducidos a otro idioma. Para resolver nuestros problemas específicos como personas sordas no hay que cambiar estructuras de edificios, sólo necesitamos mayor sensibilidad social. Es curioso, pero pocos saben que nuestro colectivo fue de los primeros en introducir en España el concepto de la diversidad como valor. Estamos convencidos de que una sociedad que de verdad incorpora con normalidad a los que son diferentes, incrementa su riqueza.
Solidarid@d Digital/ Madrid-07/07/2006


FUENTE: Solidaridad Digital (07/07/2006)

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