Una experta desmonta los mitos de la educación oralista

En Perú la lengua de signos no está reconocida oficialmente. Ni tampoco se han realizado los estudios suficientes al respecto. Pero en países Latinos como Colombia y Uruguay, por citar algunos ejemplos cercanos, la lengua de signos está integrada en sus sistemas educativos. Pero todo eso puede cambiar pronto en Perú de la mano de una experta que se ha dedicado a desmontar todas las falsedades de la propaganda oralista.

Esta situación llamó la atención a Irene García Benavides, quien desde su época estudiantil en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, comenzó a explorar este campo. Y lo hizo a tal punto que en la actualidad posee una impresionante biblioteca relacionada con este tema.
La inquietud que tuvo, en principio, con el paso de los años se convirtió en una obsesión por descubrir y entender cada día más, los problemas que envuelven a un sector de la población que vive desprotegido: los sordos y con ellos su sistema de comunicación.

Irene García Benavides es autora de dos tesis sobre las personas sordas. La primera, de licenciatura: "Lengua de signos entre niños de padres sordos y oyentes". La segunda: "Métodos de enseñanza y nivel de competencia bilingüe castellano- lengua de signo peruana en adultos sordos", con el cual obtuvo su título de magíster.

Su tesis de maestría es la primera que se hace en el Perú sobre el bilingüismo de los sordos peruanos. En ella investigó la relación entre los métodos de enseñanza utilizados para los sordos en nuestro país y su nivel de competencia tanto en lengua de señas peruana como en el castellano. ¿Sus objetivos? Romper con dos mitos: quienes han sido enseñados con el método oralista tienen mejor manejo del castellano que quienes estudiaron con otros métodos; quienes estudian en colegios oralistas no conocen la lengua de signos.

La lengua de signos cumple las funciones de una lengua cualquiera. Cuenta con un componente sintáctico y morfológico. Incluso tiene un sistema fonético y fonológico que se da en relación a la mano y las partes del cuerpo, puesto que los sordos explotan el aspecto visual. Con ella se puede tratar de cualquier tema, desde asuntos domésticos hasta Física Cuántica.


Fuente: Minoríasorda (23 de abril de 2006)

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