ENFRENTAN LOS SORDOS OPRESIÓN Y ABANDONO

 

Alberto Lomitz, director del grupo teatral Seña y Verbo, señala que buscan romper con el lastre del asistencialismo

En el marco del I Congreso de Arte y Discapacidad, Alberto Lomitz, director del grupo teatral Seña y Verbo, explicó que la compañía que encabeza trabaja con personas sordas, quienes enfrentan en su diario vivir al abandono y opresión por parte de algunos que sí pueden escuchar.

Para este grupo -resaltó-, a lo largo de 13 años ha sido importante romper con el lastre del asistencialismo, ya que todos tienen derecho a realizar este tipo de actividades, porque es un asunto democratizador.

El esfuerzo que se ha hecho para ser reconocidos en el quehacer teatral, ha radicado en el profesionalismo de sus actores, quienes en los primeros siete años de trabajo se dedicaron a la comedia, con la finalidad de romper con ideas del público hacia ellos, de dolor o depresión que manifestaron en su momento, al pensar que actores sordos sólo representarían en escena la situación a la que se enfrentan ante el mundo.

Lomitz expresó que el trabajo teatral de Seña y Verbo ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, lo que ha coadyuvado a romper el ya mencionado asistencialismo contra el que luchan, pues ahora el trabajo como tal se aprecia y los actores logran recibir un salario por el mismo.

El teatro de sordos está dirigido no sólo a gente con esta discapacidad, sino también a quienes pueden oír, que representa 90 por ciento de su público.

En este trabajo -resaltó- hay un valor educativo y terapéutico también, lo que además es interesante porque la mayoría de las personas sordas no recuerdan haber tenido un maestro con la misma discapacidad, por lo que criticó al sistema educativo que sólo está regido por quienes sí pueden escuchar.

Dijo que el arte presenta el mundo de maneras que no habíamos pensado ni visto antes; aunado a esto, la discapacidad de los actores provee un punto de vista original que expresó como fascinante.

Destacó el caso de especialistas que por años buscaron la manera de vincular la discapacidad con el arte, anteponiendo cuestionamientos sobre la sordera en este caso, pero al darse cuenta del trabajo que estos actores hacían comprendieron que el arte es un derecho de todos.

FUENTE: WWW..CAMBIODEMICHOACAN.COM.MX (09/09/2005)

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