Una Asociación de sordos británica víctima de un presunto ataque terrorista


El Real Instituto Nacional de Personas Sordas en Finsbury, un barrio de Londres (Inglaterra), fue víctima de una broma de mal gusto después de los atentados del pasado 7 de julio en Londres. Una amenaza de bomba grabada en su contestador automático varios días después de los ataques avisaba de la colocación de una bomba en su edificio, lo que provocó el desalojo de más de 250 personas del instituto y también de las calles colindantes.

El mensaje decía: "Somos al-Qaeda. Hay una bomba en el edificio programada para estallar a las 10:00. Puede que necesitéis ayuda". La llamada se recibió solo 40 minutos antes de la hora de explosión, publicó Islington Gazette en Londres, y fue más tarde rastreada hasta su origen en Dunoon, Escocia. El "terrorista" era un chico de 17 años que declaró que había hecho la llamada porque "estaba aburrido". El joven, que no ha sido identificado públicamente debido a su edad, se ha declarado culpable ante el tribunal de menores y espera ahora el resultado del juicio, que podría acarrearle hasta 7 años en prisión. "Esperamos que reciba una sentencia ejemplar para reflejar la preocupación y angustia que provocó", comentó el inspector de policía encargado de la investigación.

 

FUENTE: DIARIOSIGNO.COM (07-09-2005)

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