Escolares sordos aprenden a percibir la música a través de las vibraciones



Casi un centenar de escolares gallegos sordos asistieron ayer a un concierto en Ourense que sirvió para demostrar que la sordera y la música no son incompatibles. El objetivo de la actividad didáctica, promovida por el colegio de Mariñamansa y en la que participaron ocho centros, era ayudar a los niños sordos a percibir la música. Lo hicieron a su manera, utilizando las manos, los ojos y hasta los pies.

Los profesores de la Escuela Municipal de Música pusieron la banda sonora: del Himno a la alegría a la Muiñeira de Ponte Sampaio o la canción de Los Picapiedra. Los chavales consiguieron escuchar estas piezas sentados en el suelo y con globos en las manos, de manera que sus cuerpos percibían las vibraciones de los instrumentos y el ritmo de las interpretaciones.

«Es una sensación fantástica porque perciben la música de forma extraordinaria», explicaba una docente del colegio ourensano que lleva ya varios años organizando esta actividad. Pero sin duda los más satisfechos, además de los profesores, eran los escolares, como Bruno, un chaval de 4º de Primaria que dejó clara su predilección por la flauta después de compararla con el saxofón y el violonchelo. Prueba del éxito del concierto, la conclusión de este niño con sordera: «Me gusta porque suena bien».

Rebeca y Tamara, que también asistieron al concierto en el auditorio de la ciudad de As Burgas, comparten gusto a pesar de la diferencia de edad: la televisiva niña cantante María Isabel es la artista favorita de estas dos ourensanas que consiguen oír gracias a los audífonos que utilizan.

Pero la actividad no fue en absoluto pasiva. Los chavales pudieron tocar y sentir los instrumentos, notando todavía más las vibraciones que produce el sonido. Acariciaron violines, aporrearon bongos, se sentaron a la batería... Los músicos hacían sonar los instrumentos para que ellos los tocaran y consiguieran, aún sordos, escuchar.

FUENTE: Minoriasorda.com
(30/05/2005)

  Imprimir