En esta ocasión queremos compartir contigo un poema escrito por Willard J. Madsen, profesor de la Universidad Gallaudet. Este poema refleja algunos sentimientos de los silentes que casi nunca tomamos en cuenta

 

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente oír una mano?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente ser un niño pequeño, estar en una escuela, en un cuarto sin ningún sonido con una maestra que habla y habla y habla, y luego se acerca a ti, creyendo que has entendido lo que ella dijo?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente tener curiosidad, tener sed de conocimientos que puedas llamarlos tuyos, tener un deseo interno grabado en fuego en tu corazón, y hacer una pregunta a tu hermano, hermana, o a un amigo y que él se te quede viendo y diga "No importa"?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente tener que depender de alguien que oye para telefonear a un amigo, o hacer una llamada a un negocio, y verte forzado a compartir algo tan personal, y después saber que tu mensaje no fue dado con claridad?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente ser sordo y estar solo en una fiesta en compañía de aquellos que pueden oír, y tu sólo la pasas adivinando, porque allí no encuentras a un amigo que te ayude, y te desesperas tratando de entender al mismo tiempo las palabras y las canciones?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente cuando en el camino de la vida encuentras a un extraño que habla con la boca como si fuera una línea, y tu no puedes entender lo que dice, no por el aspecto de su cara, porque no lo conoces y te sientes perdido?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente comprender unos dedos que describen una escena, unos dedos que te serenan, que te hacen sonreír, unos dedos que te hablan de esperanza, con la palabra hablada de una mano que se mueve que te hace sentir que tu eres parte del mundo?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

¿Qué se siente oír una mano?

¡Tienes que ser sordo para comprender!

FUENTE: PALABRAS SIN VOZ

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