ESCUELA PARA NIÑOS SORDOS DE PALESTINA


"Desde que empezó la intifada, a menudo es difícil ir a la escuela por los puestos de control", dice en lenguaje de señas Halim Abil de 16 años.

"A veces, los soldados no me dejan pasar y tengo que dar una larga vuelta para llegar a la escuela. Pero a pesar de las dificultades, tengo el firme propósito de ir a la escuela, pase lo que pase, incluso si llegar puede ser frustrante y humillante", afirma la adolescente.

Con una pérdida de audición de 75 por ciento, Halim lleva siete años estudiando en el Centro de Comunicación Total de Aprendizaje y Rehabilitación de Sordos que administra la Media Luna Roja Palestina (MLRP).

"Cuando obtenga mi diploma del centro, quiero seguir estudiando. Sueño con ser técnica de informática y trabajar con computadoras", comenta.

Este centro cumple una función importante para los niños sordos o con problemas de audición que de otro modo permanecerían aislados y marginados.

"El conflicto ha tenido un gran impacto en la escuela y los alumnos, pero hacemos cuanto está a nuestro alcance para impartirles la educación que necesitan pues sabemos que es vital para su futuro", explica Manal Hamad, Secretaria Ejecutiva del centro y añade: "Nuestros alumnos aman su escuela, lo que es muy gratificante para nosotros."

El centro, fundado en Ramallah, ciudad de la Orilla Occidental, en 1993, pertenece a la MLRP desde 1997 y consta de un jardín de infantes, a partir de tres años, y una escuela primaria hasta noveno grado.

"Es mi primer año en esta escuela y me gusta mucho", dice Yusef Sabriel de 10 años en lenguaje de señas y la Sra. Hamad nos sirve de intérprete. "Desgraciadamente, no soy muy bueno en matemáticas, pero las clases de árabe me encantan."

"Enseñamos lo mismo que en las demás escuelas del país, pero, por supuesto, los ejercicios para mejorar la audición, la terapia auditivo-verbal, y los cursos de lenguaje de señas y lectura de labios son los más importantes. Aprender a comunicar con el resto del mundo es lo que más necesitan los alumnos", añade la Sra. Hamad.

El centro ayuda a los alumnos a encontrar trabajo, una vez que han terminado los estudios. Muchos empiezan su vida laboral en puestos que no dependen demasiado de la audición. Algunos trabajan en un centro para discapacitados donde se fabrican juguetes de madera. Uno de los alumnos es carpintero y fabrica muebles, otros consiguieron empleo en la construcción o en restaurantes. Tres ex alumnos son profesores en el propio Centro de Comunicación Total.

El personal del centro también se ocupa del seguimiento de los alumnos cuando terminan la escuela para saber si tienen algún problema en ocuparse de sí mismos o encuentran dificultades para trabajar con sus superiores y sus colegas. Llegado el caso, el centro puede intervenir prestando asesoramiento y asistencia.

La Sra. Hamad explica que la mayoría de los niños del centro vive en pueblos de los alrededores de Ramallah. Las grandes distancias sumadas a las restricciones relacionadas con el conflicto dificultan sus desplazamientos entre la casa y la escuela.

"Muchos viven en el internado de la escuela, pero otros se ven imposibilitados de venir. El año lectivo 2002-2003 fue particularmente difícil y muchos alumnos y profesores no pudieron asistir por largos períodos. Por ultimo, hubo que repetir todo ese año", puntualiza nuestra interlocutora.

Pero a pesar de todos estos inconvenientes, el cuerpo docente y el resto del personal prosiguen su labor de ayudar a los niños sordos para que se valgan por sí mismos y dispongan de las calificaciones necesarias para ganarse la vida.

Incluso si tropiezan con muchas dificultades por el conflicto actual, estos niños desafortunados siguen acariciando el sueño de ser capaces de asumirse y vivir como los demás.

Cuando se le preguntó a Yusef que quería hacer después de terminar que quería hacer después de terminar la escuela, una amplia sonrisa iluminó su rostro y en su fluente lenguaje de señas explicó: "Quiero encontrar un trabajo y una esposa cuando termine la escuela. Luego quiero tener un hijo".

Manal Hamad en clase: "El conflicto ha tenido un gran impacto en la escuela y los alumnos, pero hacemos cuanto está a nuestro alcance para impartirles la educación que necesitan pues sabemos que es vital para su futuro."

FUENTE: Internet (28/02/2005)

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