Detección precoz de la sordera

La detección precoz de la sordera es vital. Cuanto antes sepas si tu hijo tiene algún problema de audición, antes podrás ayudarle en su rehabilitación.

EL DIAGNÓSTICO PRECOZ ES POSIBLE

Conociendo las causas más frecuentes de sordera, podrás saber si tu bebé se encuentra dentro de lo que se llama "población de riesgo" y si, por este motivo, debes estar más pendiente del estado de su audición.
Pueden causar sordera :
Durante el embarazo:

Factores hereditarios, medicamentos ototóxicos, enfermedades de tipo vírico (rubéola, toxoplasmosis, sífilis...).

En el parto :

Sufrimiento fetal, incompatibilidad RH, partos difíciles y prolongados, prematuridad (bebés con un peso inferior a 1.500 g), ingreso en la UVI neonatal...


Después del nacimiento:

Otitis, paperas, sarampión, meningitis, medicamentos ototóxicos que dañan el oído.

Ante cualquier duda, consulta al médico.

NUNCA ES DEMASIADO PRONTO


A partir de ahora observa a tu hijo y si ves que :
De 0 a 6 meses :
Es un bebé demasiado tranquilo que no se altera con nada, no le sorprenden ni pestañea frente a sonidos inesperados y prolongados.
No le tranquiliza tu voz ni sonríe al escucharte.
No gira la cabeza cuando hablas desde un lateral ni te busca con la mirada al oír tu voz.
No emite sonidos guturales para llamar la atención.

De 6 a 12 meses
No juega con sus vocalizaciones, imitando las del adulto.
No se orienta hacia sonidos cotidianos ni a palabras familiares.
No entiende una negación o un "adiós" al menos que utilices el gesto indicativo.

De 12 a 18 meses :
No dice "papá" y "mamá" .
No señala objetos y personas conocidas cuando se le nombran
No nombra algunos objetos que le son familiares


De 18 a 24 meses :
No presta atención a los cuentos.
No comprende órdenes sencillas, que no vayan acompañadas de gestos.
No identifica su nombre.
No hace frases de dos palabras.

A los 3 años :
No se le entienden las palabras que dice.
No repite frases.
No contesta a preguntas sencillas.


A los 4 años :

No sabe contar lo que pasa.
No es capaz de mantener una conversación sencilla.
Es un niño distraído que se retrasa en sus aprendizajes escolares.

Asimismo, siempre que se trate de un niño que carece del lenguaje, éste cesa o evoluciona lentamente para su edad ; o bien si padece frecuentes catarros, otitis o enfermedades alérgicas, consulta, cuanto antes, con el médico. El te orientará.


ANTE LA SOSPECHA DE SORDERA


Será el médico otorrino quien confirme con su diagnóstico la existencia de una deficiencia auditiva, su tipo y su cuantía. La educación de un niño con sordera requiere comprensión, paciencia y dedicación. Para ello los padres deben buscar la oportuna orientación.

La asociación de padres de niños sordos más próxima a tu localidad podrá facilitarte todo tipo de información. Toda esta tarea educativa es una labor de equipo en la que interviene la familia, el médico y el educador.

Detectar a tiempo una sordera permite proporcionar al niño las ayudas médicas, técnicas y educativas necesarias para que pueda desarrollarse con toda normalidad.

Un diagnóstico precoz acelerará el tratamiento médico, la adaptación del audífono y la intervención educativa específica que el déficit auditivo requiere. Si una sordera se detecta a tiempo...

Favorecerá el desarrollo del lenguaje.
Facilitará el aprendizaje y el acceso a la información.
Reducirá los problemas de comunicación y de relación interpersonal.
Y no olvides que también las pérdidas auditivas leves requieren tratamiento.


Fuente: Fundación Canaria para la Prevención de la Sordera