TRATEMOS DE ENTENDER EL MUNDO DE LOS SORDOS


Cuando los niños sordos llegan a adultos, muchas veces confiesan que lo que mas anhelaban era comunicarse con sus padres. Un hombre sordo llamado Jack trato de comunicarse con su anciana madre cuando esta se estaba muriendo. La mujer se esforzaba por decirle algo, pero no podía escribirlo y no sabia lenguaje se señas. Cayo en coma y posteriormente murió. Aquellos momentos finales fueron tan frustrantes que Jack quedo obsesionado y decidió dar el siguiente consejo a los padres de niños sordos: "Si desean comunicarse con fluidez e intercambiar ideas, emociones, pensamientos y amor con su hijo sordo, utilicen el lenguaje de señas[...] Para mi ya es demasiado tarde. ¿Y para usted?".

Durante años, muchos no han comprendido la situación de los sordos. Unos han opinado que no sabían casi nada porque no oían nada. Algunos padres han sobreprotegido a sus hijos sordos o han temido dejarlos integrarse en el mundo oyente. En algunas culturas se les ha calificado erróneamente de mudos, aunque por lo general no les falta el habla. Simplemente no pueden oír. Otros han considerado el leguaje de señas como primitivo o inferior al oral. En vista de tanto desconocimiento, es compresible que algunos sordos se hayan sentido agobiados e incomprendidos.

Joseph se crió en Estados Unidos y en los años treinta lo matricularon en una escuela especial para niños sordos en la escuela se prohibía utilizar el lenguaje de señas. Tanto a el como a sus condiscípulos se les disciplinaba a menudo por usar señas, aun cuando no pudieran comprender lo que decían sus profesores. ¡Cuanto deseaban entender y que les entendieran! En los países donde la educación de los niños sordos es limitada, algunos crecen con muy poca formación académica. Por ejemplo, un corresponsal de ¡Despertad! en África Occidental dijo: "Para la mayoría de los sordos de África, la vida es difícil y amarga. De todos los discapacitados, los sordos son probablemente los mas desatendidos y los menos comprendidos."

Todos sentimos la necesidad de que se nos comprenda. Lamentablemente hay personas que cuando ven a un sordo solo ven a alguien incapaz. La incapacidad que percibe puede oscurecer la verdadera capacidad del sordo. Muchos de ellos, por el contrario, se consideran personas capaces, pues pueden comunicarse con fluidez, desarrollar amor propio y alcanzar objetivos en los campos académico, social y espiritual. Desafortunadamente, el maltrato que tantos han sufrido ha repercutido en que algunos desconfíen de los oyentes. No obstante, cuando estos se preocupen sinceramente por entender su cultura y su lenguaje natural, y los ven como personas capaces, todos resultan beneficiados.

Si desea aprender un lenguaje de señas, recuerde que todo idioma es un reflejo de un modo de pensar y procesar ideas. Para aprenderlo bien, hay que procesar los pensamientos en ese lenguaje. De ahí que el sencillamente memorizar unas señas sacadas de un diccionario no valga para desenvolverse entre los sordos. ¿Por que no aprenderlo directamente de ellos, que los que lo utilizan en su vida cotidiana? Aprender un segundo idioma de quienes lo tienen como su lengua materna ayuda a uno a pensar y procesar ideas de una manera distinta, pero natural.

En todo el mundo, los sordos amplían sus horizontes utilizando un lenguaje de señas muy rico. Examine personalmente como se valen de ese medio de comunicación.
Texto suminstrado por Mónica Poggio Agüero.

FUENTE: http://www.sersordo.org.ar

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