TEATRO SORDO EN EE.UU.

Basado en las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain, el espectáculo Big River se presenta con gran éxito en el Mark Taper Forum de Broadway. Pero lo importante no es sólo la calidad del montaje, sino que se trata de una obra en la que los actores son Sordos y trabajan con colegas oyentes.

Este es un musical que atrae multitudes al ser una mezcla pionera de actores Sordos y no sordos que se realiza gracias a la planificación precisa y al abundante talento en un espectáculo que también va en contra de las corrientes teatrales. Todas las líneas y las canciones están expresadas y comunicadas con lengua de signos en la producción que protagonizan el actor Sordo Tyrone Giordano, en el papel de Huck, y el veterano de Broadway Michael McElroy como el esclavo fugitivo Jim.

Con siete actores Sordos entre el elenco de 18 personas, el espectáculo está comprometido a atraer su propia atención para los Tony después de su presentación limitada hasta el 14 de septiembre.

Este no es el primer espectáculo de Broadway en el que aparecen personas Sordas en el reparto. La obra Children of a Lesser God, que ganó varios premios Tony en 1980, presentó un personaje Sordo. Posteriormente se convirtió en una película y la actriz Marlee Matlin, quien es Sorda, ganó el Oscar por su papel en el filme. Todos los actores expresan sus líneas con signos, agregando otro nivel de coreografía al espectáculo, y los actores Sordos tienen sus diálogos y canciones discretamente expresadas por otros miembros del conjunto en un montaje que teje continuamente al mundo de los Sordos y de los que pueden oír.

En Big River, el director y coreógrafo Jeff Calhoun diseñó una producción que trata a las culturas de los que oyen y la de los Sordos como iguales. "Para los actores que oyen, es mantenerse enfocado e interpretar todas esas señales; para los Sordos, es mantener el ritmo interno que se tiene que conservar en el espectáculo para estar conectado con la persona que está hablando por usted", dijo McElroy.

La logística de la producción es difícil de manejar. Las luces fuera del escenario avisan a los actores Sordos de sus entradas. Otras señales visuales, como gestos o una parte de movimiento escenográfico, avisan a los actores de sus líneas.

La producción limita el poner objetos falsos en las manos de los actores para que tengan la libertad de cantar con sus manos.

Fuente: MINORIA SORDA (02/09/2003)

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