Nace en Estados Unidos la Lengua de Signos escrita

Si un oyente lee la palabra coche inmediatamente la asocia a viaje, ruedas, claxon. Para un niño sordo que nunca ha escuchado esa palabra las cosas son distintas. No la asocia con nada concreto, es un concepto abstracto. Sería lo mismo que para un oyente intentar descifrar el árabe. Pero el tópico de que no se puede escribir en Lengua de Signos es cosa del pasado, al menos en Estados Unidos y otros 27 países.

Valery Sutton ha desarrollado un método de escritura en lengua de signos y que se basa en esta. Se llama SignWriting.

Para Sutton "estos signos escritos se traducen algo verdadero, como un coche o un autobús" y, además, se trata de un sistema que está funcionando con éxito en las escuelas primarias de Albuquerque, y que ahora está siendo estudiado con detenimiento por los investigadores reunidos por las Universidades de Stanford y Gallaudet en el festival de cultura sorda del Pacífico que se celebra estos días es Gallaudet.

El programa ya se utiliza en 27 países.

Para los niños sordos, o que son sordos desde niños, la lengua de signos es su primera lengua. El inglés es su segunda lengua, y un concepto a menudo difícil de utilizar.

SignWriting se basa en la utilización de un sistema de símbolos gráficos que repliegan de cerca los gestos de la mano de la lengua de signos. Los profesores lo elogian como herramienta de enseñanza para los niños sordos.

SignWriting es esencialmente el abecedario de la lengua de Signos, una especie de alfabeto reproduce los movimientos de las manos y de los dedos usados en la lengua de signos.

Las experiencias que están teniendo los profesores de niños sordos en las escuelas de Estados Unidos están siendo extraordinariamente significativas. Una de ellas, Lorena Crespin, profesor en una escuela primaria de Albuquerque destaca como al mostrarles un texto escrito en Lengua de Signos incluso cambia la cara de los niños. "Cuando se les coloca un texto redactado en SignWriting cambia su rostro. Es como un rostro que se enciende". Para los profesores se trata nada más que de un instrumento pedagógico, pero un instrumento muy importante que facilita la integración y el aprendizaje de su otra lengua, el inglés en el caso de los Estados Unidos, el español en el caso de España.

Fuente: Minoria sorda

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