La CNSE acusa al PP de "tapar la boca y atar la manos" a las personas sordas
El PP, Partido Popular -la derecha pura y dura- bloquea en el Congreso el reconocimiento de la lengua de signos

El Congreso de los Diputados rechazó ayer, con los únicos votos del PP, la toma en consideración de una proposición de ley del PSOE para el reconocimiento oficial de la Lengua de Signos, que contó con el apoyo del resto de los grupos parlamentarios.

La secretaria de Políticas Sociales, Consuelo Rumí, resaltó la necesidad de emprender una "acción pública que gane terreno a la discriminación", por lo que defendió el derecho al bilingüismo del medio millón de personas que en España usan esta lengua, una medida que cuenta con precedentes en otros países de nuestro entorno.

Por ello, reclamó el desarrollo de una "acción pública" que consiga "consagrar el derecho a la igualdad", y lamentó que "consideraciones de índole partidaria" puedan frustrar este debate, pues "de calidad de la democracia es de lo que hoy estamos hablando".
La iniciativa pretende que se facilite la presencia de intérpretes para que estas personas puedan acceder a los servicios públicos, que se fomente la enseñanza de esta lengua y se promueva la investigación en esta materia, para lo que reclama dotaciones específicos en los presupuestos, entre otras cuestiones.

Aprobar este texto supondría, agregó Rumí, un "impulso muy importante, decisivo" en la lucha de un colectivo "que ha entrado en una evidente parálisis durante los últimos años en cuanto a la prestación de servicios públicos de apoyo a este colectivo".

Por otro lado, Rumí criticó la "insensibilidad" de la Presidencia de la Cámara ante la petición de que este debate se tradujese en Lengua de Signos "in situ", para las personas que se encontraban en ese momento en el Hemiciclo, con lo que "no ha sido posible romper las barreras de comunicación aquí y ahora".

INTERPRETE EN LA TRIBUNA

En la tribuna de invitados, un grupo de representantes del movimiento asociativo de las personas sordas seguía el debate gracias a una persona que lo tradujo en Lengua de Signos desde la propia tribuna.

La presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, explicó, al concluir la intervención de Rumí, que "en estos momentos este debate se está transmitiendo con interpretación para las personas con falta de capacidad auditiva".

CiU también votó a favor de la toma en consideración de esta propuesta, pues, como explicó su portavoz de Política Social, Carles Campuzano, esta materia "necesita un nuevo impulso, un nuevo compromiso", y la propuesta del PSOE "puede ser un buen instrumento" para lograrlo.

"La realidad de las personas sordas, invisible para muchos ciudadanos e inadvertida para las administraciones", obliga "a dar un nuevo paso adelante en esta materia". Puso como ejemplo las dificultades que habría en la propia Cámara "si en los escaños nos acompañase un compañero o una compañera" con discapacidad auditiva.

Xose Juan González de Txabarri, del PNV, también dió su apoyo a esta iniciativa, "en el convencimiento de que las personas sordas tienen los mismos derechos lingüísticos que el resto de los ciudadanos", y el colectivo "amplio en lo cuantitativo y sensible en lo cualitativo" justifica esta propuesta.

El diputado de Coalición Canaria Luis Mardones subrayó que "el fondo" de la propuesta "tiene su anclaje en unos derechos humanos, constitucionales", aunque "la forma tiene sensibles deficiencias que entre todos podemos corregir".

Carlos Aymerich, del BNG, subrayó la necesidad de garantizar sus derechos, y no dar "pequeños reconocimientos de la diferencia" que se traduzcan en "concesiones más o menos graciables de la Administración".

EL diputado de la Chunta Aragonesista, José Antonio Labordeta, abogó por el bilingüismo para que las personas sordas puedan "convertirse en un miembro del mundo sordo y del mundo oyente".

NO ES EL CAMINO

En representación del PP, Teófilo de Luis, apuntó que el del PSOE "no es un planteamiento novedoso", pero el reconocimiento oficial de la Lengua de Signos "no es el camino más idóneo, el mejor camino para lograr el objetivo primordial: eliminar las barreras de comunicación", meta que debe perseguirse "con solvencia" y sin "visos de demagogia".

"Desde que somos Gobierno hemos sido activos, positivos y machacones trabajando en distintos ámbitos en esta Cámara para aportar ideas que pueden hacer real la integración de los discapacitados", recalcó.

Asimismo, resaltó que los esfuerzos de RTVE para subtitular son "muy notables", pues en 1996 las horas de programación accesible para personas sordas eran 196, mientras que hoy están por encima de las 2.000.

Reconoció que algunas televisiones privadas subtitulan más, pero no por ello debe negarse el avance de la pública.

Por otro lado, advirtió de que si se reconoce la Lengua de Signos, podría ocurrir que "en vez de facilitar" a las personas sordas el acceso al mercado laboral "se dificulte", porque "invocar su derecho a expresarse en Lengua de Signos" en los puestos de trabajo podría ser "un inconveniente muy serio".

REACCIÓN DE LA CNSE

El presidente de la Confederación Nacional de Sordos de España (CNSE), Luis Cañón, lamentó ayer que el PP haya rechazado la iniciativa socialista para reconocer la Lengua de Signos, y denunció que con esta actitud "nos están tapando la boca y atando las manos".

En declaraciones a los periodistas al terminar el debate, que un grupo de representantes de este colectivo siguió desde la tribuna de invitados, Cañón indicó que éste "es un momento realmente triste para la comunidad sorda", porque se ha vuelto a perder una "oportunidad histórica".

Añadió que con el rechazo de esta tarde "se impide a las personas sordas la posibilidad de acceder al castellano a través de la Lengua de Signos", mediante la creación de una opción bilingüe en la educación que permita a esta comunidad emplear las dos lenguas en su vida social y laboral.

De este modo, recalcó, "se relega al aislamiento y a la invisibilidad social" a las personas sordas, que no pueden acceder a sus derechos constitucionales aunque se les exija el cumplimiento de todos los deberes.

FUENTE: SOLIDARIDADDIGITAL

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